¿Qué no sabíamos del clorador salino?

El clorador salino es una alternativa para poder desinfectar y poder tratar la piscina sustituyendo el cloro químico. Nos permite desinfectar la piscina de una manera más cómoda y segura y sobre todo mucho más natural. El clorador salino únicamente se pone en marcha cuando la depuradora está funcionando, las horas que necesita estar en marcha varían según el número de bañistas y también según la temperatura del agua, aunque, lo más recomendable es que se ponga en marcha unas 8 horas al día. 

El clorador salino funciona añadiendo cloruro sódico, que es lo que conocemos por la sal. Debemos poner 6 kilogramos de sal por metro cúbico de agua, de esta manera conseguiremos un buen funcionamiento de nuestro clorador salino. El proceso que tiene la sal para ser un perfecto desinfectante es cuándo se transforma en hipoclorito sódico que esté, a la que está en contacto con el agua, es un desinfectante muy potente. Este desinfectante es capaz de erradicar las algas, bacterias y posibles microorganismos que haya en nuestra piscina. Es decir, la sal se acaba convirtiendo en cloro pero mucho más natural y así constantemente. Por último, debemos saber que únicamente deberemos volver a echar sal en la piscina si tenemos pérdidas de agua, evaporación por el sol o días de tormenta, ya que el proceso que hace la sal es un proceso continuo y cerrado. 

 

 

 

 

 

 

¿Qué ventajas tiene utilizar un clorador salino?

Principalmente, debemos saber que dejar de usar cloro químico es un gran paso, puesto que al ser un componente químico puede ser muy perjudicial para nuestra salud. Debemos saber que la sal es un antiséptico suave y sobre todo totalmente natural, no destiñe ningún bañador ni nos destruye el cabello. También, podremos estar completamente tranquilos, ya que no irrita los ojos y no nos reseca la piel, no tendremos el olor ni el sabor a cloro y por último nos favorece el bronceado por el yodo que contiene la sal.

Evidentemente, es mucho más seguro usar el clorador salino, ya que evitamos tocar productos químicos con nuestras manos, es decir, disminuimos el riesgo de intoxicación. Utilizar sal es un método mucho más sostenible, puesto que es totalmente natural y no perjudica al medio ambiente, el cloro que produce la sal no se degrada, una vez el cloro se degrada es cuando nos produce irritación en los ojos y nos reseca la piel y por último evitamos los riesgos derivados de transporte y manipulación de productos químicos.

En conclusión, dejar de utilizar el cloro químico es de las mejores opciones que podemos tomar en el caso de que tengamos una piscina. Nos permite tener miles de ventajas que con el cloro químico no tenemos. Aparte, el mantenimiento del clorador salino es mucho más cómodo, ya que apenas necesita.